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epoc-enfermedad-respiratoria¿Qué es la EPOC?

La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) es una enfermedad que afecta fundamentalmente a los bronquios y al pulmón y es debida fundamentalmente a la inhalación del humo del tabaco.

Con mucha diferencia, el fumar es la primera causa de EPOC en nuestro país. Hay otras causas, como por ejemplo, el trabajo en ambientes laborales contaminados con humos y gases o incluso algunas causas genéticas, pero estas son mucho menos frecuentes.

La EPOC es una enfermedad crónica que se desarrolla habitualmente de manera lenta y progresiva.

Los principales síntomas son la tos y la expectoración por las mañanas, sobre todo los meses invernales. Muchas veces estos síntomas se achacan al tabaco y no lo relacionan con una enfermedad que es invalidante y en ocasiones mortal. Cuando la enfermedad está mas avanzada comienza la falta de aire (disnea), al principio con los esfuerzos y cada vez con menores esfuerzos hasta que la falta de aire se produce a mínimos esfuerzos. Dependiendo del tipo de EPOC hay veces que la enfermedad aparece solo con la falta de aire y no con tos ni expectoración.

Cuando la enfermedad está más avanzada, se desarrolla insuficiencia respiratoria, que consiste fundamentalmente en que el oxígeno no llega en suficiente cantidad a la sangre y todos nuestros órganos (corazón, músculos, cerebro, etc.) sufren las consecuencias de esta falta de oxígeno.

En ocasiones, existen periodos de la enfermedad de empeoramiento agudo de los síntomas (aumento de la tos, expectoración o mayor sensación de falta de aire) como consecuencia de infecciones por virus o bacterias o por contaminantes ambientales entre otras causas. Se producen fundamentalmente durante el invierno y pueden tener consecuencias muy serias, pudiendo ser mortales.

No obstante, aunque la enfermedad puede tener consecuencias graves, se pueden hacer muchas cosas para evitar que progrese o, al menos, convivir con la enfermedad con buena calidad de vida. Es fundamental evitar el humo del tabaco, llevar una vida saludable y tomar la medicación que su médico le ha indicado.

 

¿Cuáles son los principales consejos para un paciente con EPOC?

  1. Dejar de fumar: es el primer consejo y el más importante, ya que frena la progresión de la enfermedad, incluso aunque haya fumado durante muchos años. Fumar perjudica su salud en general y la de su pulmón en particular, como se ha explicado en capítulos anteriores. Debe prepararse para dejar de fumar, busque motivación para ello, evite situaciones que asocie con fumar, comunique esta importante decisión a sus amigos, compañeros, etc, manténgase activo durante el día, y si el deseo es muy fuerte relájese. No ceda ni por un cigarrillo, ni siquiera una calada.  Existen tratamientos para ayudarle a dejar de fumar, para lo cual, puede consultar con los profesionales sanitarios.
  1. Evite ambientes contaminados: los ambientes contaminados perjudican su enfermedad y pueden ser causa de empeoramiento de sus síntomas, lo que llamamos “agudizaciones”. También debemos evitar las situaciones que pueden ser propicias para coger infecciones respiratorias, que son la principal causa de agudizaciones, como el frío y los cambios bruscos de temperatura.
  2. Evite la ingesta excesiva de alcohol: ya que perjudica a los pulmones, además de a otras partes del organismo, disminuyendo sus defensas y empeorando la función respiratoria, lo cual puede favorecer las infecciones respiratorias.
  3. Ejercicio físico: es recomendable realizar ejercicio físico regularmente, según lo que usted tolere. No debe ser brusco ni muy intenso y debe distribuir el ejercicio a lo largo del día. Debido a la asfixia (o disnea), usted probablemente preferirá permanecer sentado y no moverse, pero esto es un error, ya que cada vez será más difícil moverse. Sentir falta de aire con el ejercicio no es peligroso. Puede comenzar por caminar todos los días 30-60 minutos o subir tramos de escalera, verá que cada vez aguanta más el esfuerzo.
  4. Nutrición: es importante mantener un peso adecuado. Son perjudiciales tanto el exceso como el déficit de peso. Debe mantenerse una dieta equilibrada (3-4 tomas al día), evitar digestiones pesadas, comidas flatulentas y el estreñimiento. Se recomienda beber 1,5 Litros de agua al día para mantener fluidas las secreciones. Si se encuentra mal o se asfixia cuando come, deberá tomar comidas ligeras y en menor cantidad aumentando el número de ingestas al día. Si está tomando corticoides orales es aconsejable aumentar la ingesta de calcio (lácteos y derivados).
  5. Ocio: debe realizar actividades sociales y estrategias para distraerse, como escuchar música, ir al cine, ir de vacaciones planificadas correctamente, etc. También es interesante relacionarse con pacientes con su misma enfermedad.
  6. Sexualidad: debido a la falta de aire, efectos de la medicación, estado de ánimo, y otros factores puede disminuir su deseo sexual, pero ello no debe ser un impedimento para mantener dichas relaciones. Para ello, se aconseja, haber descansado antes, adoptar posturas cómodas, utilizar los inhaladores para abrir los bronquios de acción rápida (“de rescate”), utilizar oxígeno si precisa, etc.
  7. Cumplimiento del tratamiento: es fundamental que cumpla usted con el tratamiento que su doctor le ha prescrito, ello ayudará a aliviar la falta de aire y a prevenir el empeoramiento de los síntomas.
  8. Vacunas: debe vacunarse de la gripe anualmente (salvo contraindicación) ya que disminuye el riesgo de empeoramiento agudo y la mortalidad. También está indicada en determinados pacientes la vacuna antineumocócica, consúltelo con su neumólogo.
  9. Debe aprender a distinguir un empeoramiento de su enfermedad, que ocurre habitualmente cuando aumenta el ahogo y la tos con expectoración amarillenta o verdosa, a veces con autoescucha de pitos en el pecho (sibilancias). Su neumólogo debe indicarle las medidas básicas a realizar cuando esto se produzca.